Una vida es el nombre de la serie de murales y dibujos que se llevaron a cabo durante unos 6 años. El protagonista de dicha serie parte de un diseño sencillo –calvo y con barba poblada, representando la máscara; y vestido solo con una pieza de ropa interior, desprovisto de todo– que interactúa con el entorno en donde es representado. Lo hace desde un punto de vista espacial, pero también social. A este personaje le acompañaron algunos otros. Estos murales fueron pintados en numerosas ciudades, tanto de España como del resto de Europa.