Pintura sobre pinturas murales. Málaga, 2022
Primero comenzaré explicando que mi intención con esta acción no es distinta a cualquier otra, la considero un proyecto más, un gesto significativo. No es un adiós, ni una queja vacua; de hecho, en cierto modo, es un disfrute. Encuentro en el auto borrado de murales un placer personal y estético difícil de explicar. Siempre lo he sentido, no solo en los murales, pero especialmente en ellos. Es por eso que, aunque las razones de suprimir el contenido de mis pinturas son numerosas y complejas, no he dejado de atender durante este proceso a la estética -a lo formal- como un recurso para señalar un conflicto. De hecho, pienso que estas piezas semi borradas poseen una fuerza expresiva que nunca llegué a conseguir con las anteriores. Hace tiempo, desde que me concentré más en el muralismo que en el tradicional, que pintar en la calle me suscita animados debates internos. En un principio abandoné la participación en eventos nacionales e internacionales de arte urbano (muralismo principalmente), cuya idiosincrasia me impedía conocer el lugar a intervenir. Me sentía un impostor pintando formatos monumentales en un contexto que … (Leer texto completo en PDF)