Pintura sobre pared. Bilbao, 2017
Zorrotzaurre –barrio donde se realizó esta intervención– es una antigua península industrial junto a la ría de Bilbao, ligada al puerto, talleres y fábricas desde mediados del siglo XX. Desde los años 70-80 entró en declive industrial y social, con pérdida de actividad y población residente. El masterplan de regeneración urbana diseñado por Zaha Hadid –convertir la península en isla– prevé vivienda, zonas verdes, equipamientos, actividad económica y nuevos puentes. Esto reproduce el “efecto Bilbao”: hacer ciudad mediante grandes operaciones inmobiliarias y de marca, invisibilizando la memoria obrera, industrial y comunitaria del lugar. Así, Zorrotzaurre aparece como promesa de ciudad verde, creativa y conectada, pero también como laboratorio de urbanismo elitizado.
En este contexto es donde se conformó mi propuesta, dirigida no ya al propio barrio sino al otro margen de la ría, con la confianza de visibilizar aquellos gestos mínimos imposibles de ver desde allí. La intervención fue borrada antes de terminar mi residencia, por lo que aproveché para pintar un NO PINTAR, que advierte irónicamente de cómo cualquier gesto puede ser reprobado.