Zorrozaurre (Séptima y última parte) – PUNK

He explorado rincones olvidados y marginales del barrio de Zorrozaurre (Bilbao), ya apenas habitado, recopilando pequeñas pintadas solo visibles a corta distancia, que por una u otra cosa me han resultado significativas. Las he reproducido en un espacio de gran formato perfectamente visible desde el barrio – éste sí muy concurrido – que se sitúa a la otra orilla del río. Ha sido como poner una lupa en lo pequeñito para destacar eso que no se ve, o eso que no queremos ver.

 

 

Zorrozaurre (Sexta parte) – ZONA DE AISLAMIENTO

http://www.elcorreo.com/bizkaia/201706/18/vecinos-zorrozaurre-reclaman-pasarela-20170618142925.html

 

Zorrozaurre (Quinta parte) – BILBATTAN

El plan urbanístico aprobado para la zona de Ribera de Deusto – Zorrozaurre implica convertir la península, que es actualmente, en una isla. Los vecinos reclaman una pasarela que los conecte al resto de la ciudad como hace unos años. La prensa ha empezado a llamar a este proyecto el Manhattan de Bilbao. La pérdida de identidad comienza por la pérdida del nombre.

Por otro lado para este mural he realizado un guiño a una de las piezas del proyecto NEVER ODD OR EVEN de Javier Artero (ver aquí) referente a la resistencia, simbolizada en banderas absurdamente ondeando en direcciones contrarias. Además el verde y el rojo coincide casualmente con el cromatismo de la ikurriña.

Otra de las imágenes que me han servido de referente, aunque la idea la tuviera previamente, fue la siguiente portada de Der Spiegel.

Zorrozaurre (Cuarta parte) – CLASSIC VANDALISM

 

 

Zorrozaurre (Tercera parte) – REFORMAS EN GENERAL

He subido a un tejado para escribir DADI DREUCOL al revés – LOCUERDIDAD – semi oculto por un matorral, de modo que solo sea totalmente visible el día que retiren la planta o derriben el edificio. Mientras será una incógnita. He empleado la tipografía habitual de las industrias que aún quedan por la zona. Debajo del antiguo rótulo que aún persiste – REFORMAS EN GENERAL – he dibujado un cerebro.

Zorrozaurre (Segunda parte)

Uno de los ejercicios que he hecho mientras caminaba por los rincones de toda esta zona ha sido el de escribir mi nombre con objetos encontrados en algunos lugares. En la primera intervención lo hice con un trozo de yeso. En las siguientes quise jugar con el hecho de hacer una más efímera que la del yeso y otra más duradera que cualquiera de las anteriores.  Para una de ellas tracé mi nombre con un palo en el barro, que está muy presente en toda la zona. Además en la imágen vemos reflejado el estadio de San Mamés.

Para hacer alguna más duradera, busqué un espacio escondido y duro que probablemente no destruyan, y grabé mi nombre en un ladrillo durante un buen rato con una piedra encontrada que previamente afilé. Hacer esto también me hizo reflexionar acerca de la condición efímera de la mayoría de edificios del barrio, y por lo tanto de sus graffitis e intervenciones. Todo ello probablemente desaparecerá.

Zorrozaurre (Primera parte)

He dedicado las primeras dos semanas de mi residencia en el área de Zorrozaurre (Bilbao), a estudiar la zona a base de caminar por la gran mayoría de sus rincones y a conocer su historia y su situación actual. He hablado con algunas de las pocas vecinas y vecinos que aún quedan aquí, y también he tenido la oportunidad de informarme más a fondo gracias a cierta documentación publicada a partir de la decisión de convertir esta península, antigua zona activamente industrial, en una exclusiva isla residencial.

APOLOGÍA A LA BATA

Este proyecto ha sido realizado en una de las pocas calles del centro histórico de Málaga que aún conserva cierta esencia tradicional en cuanto a las costumbres de sus vecinos y de sus casas. Aunque ya está empezando a ser modificada aún no es demasiado tarde. Una de las características más habituales de los barrios propios de la ciudad es la naturalidad con la que, concretamente las mujeres, salen a la calle ataviadas con pijamas y batas, habitualmente de estampados muy llamativos. Tras varias semanas hablando con la vecina que me cedió el muro, fue este mensaje el que me aportó la idea final. Además durante la ejecución de la pintura la propia vecina me informó de que uno de los lemas anti-gentrificación había sido “más batas y menos corbatas”. ¡Todo cuadraba!